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El tereré

Pablo López

Ciencias Sociales 9 A

Prof. Cayetano Ferreira

 

Cuando se preparó el primer tereré hace unos cien años, probablemente los guaraníes tenían en mente una bebida refrescante, pero hoy se ha vuelto más que una bebida. Ella no es simplemente una bebida, es más que eso. Es una costumbre fuertemente arraigada entre los paraguayos. El tereré es parte de la vida de nuestra gente, se ha vuelto tan natural como respirar y comer, se ha constituido en una de las prácticas culturales más frecuentes de la familia paraguaya.

Si quisiéramos resaltar el génesis de esta bebida deberemos abordar algunas hipótesis. Como todo raya dentro de lo mitológico y careciendo de la certeza sobre su origen, sin embargo, existen algunas versiones acerca de cómo apareció el tereré. Una de ellas menciona que los guaraníes descubrieron su uso accidentalmente y lo tomaban como un té, sin bombilla y hasta fumaban la yerba como tabaco. Otra teoría menciona que los mensú, esclavos que trabajaban en los yerbales del Paraguay y el norte de Argentina en el siglo XX, querían tomar el mate pero tenían miedo de encender fuegos ya que sus dueños los torturarían si eran descubiertos en el acto. Por eso tuvieron que beber el mate frío, y de esa manera nació el tereré. Por otro lado, también se dice que estos mensú se enlistaron en la Guerra del Chaco y llevaron con ellos el tereré, y como no podían encender fuegos para el mate para no delatar sus posiciones al enemigo lo bebían naturalmente frío.

Se cree que antes el tereré era tomado en vasos o cualquier recipiente lo suficientemente grande donde quepa la yerba y el agua. Hoy en día, sin embargo, ha evolucionado el tereré y con ella la forma de tomarla. Ahora se la toma en la guampa, un recipiente usualmente hecho de cuerno de vaca, que puede estar adornado con metal u oro. Algunos también lo llaman ka'ygua. En Paraguay se ha vuelto una costumbre y todo un ritual que el padre regale a su hijo su guampa, bombilla y termo. El “equipo” de tereré es parte de la herencia familiar que recibe el hijo, y que éste pasará a su vez a la próxima generación.

El tereré, como ya hemos dicho, no es solamente una bebida, es algo mucho más grande. Prueba de esto son todas las peculiaridades que rodean a la bebida. Valga como ejemplo que:

  1. Cuando uno va a la casa de alguien, la primera frase es “hola” y la segunda es “¿tereré?”

  2. Se toma el tereré en el invierno o en el verano, entre amigos y entre enemigos.

  3. Siempre hay tereré en una casa paraguaya, con guerra, inflación, dictadura o lo que sea: siempre estará presente.

  1. Si no está presente en casa, seguro te lo invitará un vecino, porque muchos consideran que es injusto pasar un día sin tomar tereré.

En fin, el pueblo paraguayo ha sido bendecido por una creación sin precedentes, una que une al país y a su gente, crea amigos rápidamente, y que siempre estará presente en la familia paraguaya. El tereré nos hace iguales, colorados y liberales, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, sin distinción alguna. Por lo tanto, el tereré no es una bebida, forma parte de la esencia cultural del pueblo paraguayo.

Bibliografía

  • Casciari, Hernán. "El Terere y el Paraguayo." TEREREANDO. martes, septiembre 19, 2006. 20 Mar 2007 <http://terereando.blogspot.com/2006/09/el-terere-y-el-paraguayo.html>.

  • "Tereré a la carta." Especial Turismo Interno. ABC Digital. 20 March 2007 <http://www.abc.com.py/especiales/turismo/articulos.php?pid=304360>.

  • Romero Snabria, Aníbal. Más Paraguayo que la Mandioca. 5ta. Asunción: Editorial Litocolor SRL, 2002.