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¿Qué amor puede ser ese que acaricia y luego con la misma mano golpea? |
No cualquier mujer acepta ser golpeada sino aquella que cree no poder vivir sin un hombre, una mujer dependiente económica y socialmente. Aquella que sufre de muy baja autoestima.
La violencia contra las mujeres tiene diferentes manifestaciones de acuerdo con quién la ejerce y contra qué tipo de mujer. Hay violencia imponiendo, engañando, abandonando, gritando, humillando, golpeando y hasta a veces matando. Existe un síndrome del maltrato que se caracteriza por baja autoestima, aislamiento, miedo al agresor, inseguridad, depresión, vergüenza y culpa.
Este tipo de violencia no distingue clase social ni educativa, depende del aprendizaje cultural. De la violencia hace uso un hombre sin educación y hasta un médico cirujano. Las estadísticas incluyen mujeres de todas clases sociales. En los grupos familiares en donde existe una distribución desigual de poder y autoridad, en donde se asigna los roles de sumisión a la mujer y en donde los roles de independencia son asumidos por los hombres, la violencia se aprende, se repite de padres a hijos, la violencia es cultural.
“Crecí con un padre golpeador, crecí llorando al lado de mi madre, formé una familia y al tiempo estaba ejerciendo violencia al igual que mi padre.” Hoy en día, es muy común encontrar declaraciones como estas.
Como sabemos, el 25 de noviembre es el día internacional de la no violencia contra la mujer.
El pasado martes, 13 de marzo, en la ciudad de San Lorenzo, Nancy Rumilda Duarte Nordhott, fue golpeada a cintarazos estando en la cama, también le robaron una billetera con 500.000 guaraníes y un teléfono celular. El hombre responsable de esto fue su concuñado, Fredy Hernán Encina Zaracho, quien está prófugo. Supuestamente
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Nancy se encontraba en el mismo lugar que Fredy mientras este ingería bebidas alcohólicas. Después de un tiempo, ella fue a su cuarto a dormir cuando él la empezó a maltratar verbalmente y luego con el cinto. Otro caso muy triste sucedió en Luque: Isabel Jiménez y Edgar Marín fueron a una fiesta de cumpleaños, cuando en medio de la velada empezaron a discutir violentamente. Luego, Edgar fue al baño, y ahí un chico aprovechó, y la invito a Isabel a bailar; ella se negó, pero justo Edgar vio cuando el chico insistía. Su discusión fue aun peor, y hasta terminó arrojándola a Isabel contra el parlante del equipo de música, y la continuó pegando y pateando para luego salir corriendo. Isabel fue atendida en el Hospital Regional.
Esto es una señal de la cruda violencia a la que son sometidas nuestras congéneres y que nosotras las mujeres debemos ayudar a erradicar.
El Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas se encarga de la protección de los derechos humanos de las mujeres. También existen organizaciones en nuestro país como la Coordinación de Mujeres, la Secretaría de la Mujer y Kuña Aty que buscan ayudar a mujeres que son víctimas de violencia. El logro más importante de la Asociación Coordinación de las Mujeres fue la promulgación de la ley 1600/00, que establece el derecho público del ser humano a vivir libre de violencia. La Constitución Nacional en su artículo 60 habla que el Estado promoverá políticas para evitar la violencia familiar, dejando bien en claro que es una violación a los derechos humanos y a las libertades individuales, una ofensa a la dignidad humana.
El cambio está en la propia mujer, ella debe romper el silencio. “Mujer, la ley sí te defiende, defiéndete usándola.”

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