La palabra corrupción es una que se usa mucho en este país. Quizás demasiado. Está en los periódicos, en la televisión, en la radio, en los libros y la boca de cualquier niño. Este fenómeno, ¿a qué se debe? ¿Por qué la corrupción, siendo un tema sociopolítico, está presente en todos lados? Creo tener una respuesta. La triste realidad de este país es que la corrupción ha traspasado lo meramente político. Ya hay un ambiente, una cultura de corrupción en la cual vivimos diariamente. Sin embargo lo más triste de esto, de vivir en un país con un contexto abundante de una corrupción crónica, es el impacto que ha tenido en la psiquis del paraguayo moderno. El hecho de vivir diariamente con este mal no solo nos ha vuelto tolerantes a la corrupción; nos ha vuelto apáticos y, sobre todo, extremadamente cínicos. “¿Para qué respetar la leyes de tránsito si nadie las respeta o si no hay control?”. “¿Por qué hacer caso a los policías si son todos unos coimeros?”. “Los políticos son todos unos chorros.” Estas son frases comunes escuchadas en distintos círculos sociales. Incluso este cinismo llegó a su cumbre cuando ciertas figuras públicas hicieron declaraciones de prensa diciendo: “Yo robé SOLAMENTE 300 millones de dólares”, o “No me pueden condenar por torturador porque en mi época LA TORTURA NO ERA UN CRIMEN”, o “Lo importante en este país no es ser el presidente, es ser el AMIGO del presidente”. Debido a que soy consciente de esto, quiero atacar a la corrupción en su flanco más débil. Informaré a la ciudadanía de la realidad numérica y concreta de la corrupción, donde ningún cínico pueda defenderla con sus tergiversaciones de la justicia. Con suerte podré despertar la indignación ciudadana que este país tanto necesita.
No es ningún secreto que en este país se coimea, y MUCHO. La gente cree que pecheando unos 20 mil guaracas salen ganando. Pero si ven las cifras de guaraníes que se manejan en negro, la gente pensará dos veces antes de tranzar. Sin duda, el sector público donde más plata se maneja en coimas es en los tribunales. Un poco más de unos 22 mil millones de guaraníes de tranzan anualmente en las salas de justicia según el informe de Transparencia Paraguay. El valor promedio de una coima en ese sector es de 250.000 guaraníes, promediando unas 88 mil coimas anuales. Sin embargo, el sector público que mayor cantidad de coimas mueve es Identificaciones. Un 95% de los trámites en Identificaciones son manejados con coimas. Se mueve alrededor de unos 2.100 millones de guaraníes al año. Unas 90.000 personas sobornan anualmente en este sector público. Otro sector del país donde se coimea mucho es en lo que atañe a vehículos, sea en trámites para sacar registros, recuperación de automóviles robados o una tranza sobre multas. Unos 38,500 millones de guaraníes se mueven en este sector de la administración pública. En total, el sistema de coimas mueve unos 138,172,920,800 (ciento treinta y ocho mil ciento setenta y dos millones novecientos veinte mil ochocientos) guaraníes anuales. Y aún así encuestas realizadas por Transparencia Paraguay muestran un 39.5 % de la población del país insta a que se denuncie a los funcionarios que piden coimas en comparación con |
un 21.5 % que sugiere que se simplemente se pague las coimas.
Lastimosamente, la corrupción en el Paraguay transciende el problema de las coimas . Es un mal omnisciente del país. Sin embargo, el gobierno quizás sea uno de los focos de corrupción más grandes del país. Aprovechando la falta de justicia y un sistema de amiguismo que se ha consolidad en el país, políticos inescrupulosos prefieren agrandar su propia cuenta bancaria a costa de los fondos del Estado. Un ejemplo de esto es el famoso Crédito Chino, un préstamo de 400 millones de dólares que el Paraguay obtuvo de dos bancos taiwaneses ( el International Commercial Bank y el Chinatrust Commercial Bank ) durante la presidencia de Luis Ángel Gonzáles Macchi bajo el supuesto pretexto de contener la suba del dólar. Los beneficios de los 400 millones nunca se demostraron (si no lo recuerdan durante la presidencia de Gonzáles Macchi el valor del dólar subió de 3.400 guaraníes a 6.100 guaraníes) pero la deuda del país no desapareció como lo hicieron los dólares. Es más, el país no solo tiene que pagar la deuda entera, sino que, entre intereses y amortizaciones, el pago total de la deuda superó los 550 millones de dólares. Otro problema similar del país es la represa de Yacyreta. En el presupuesto inicial del proyecto se estimó el costo en 3.000 millones de dólares en 1977. Hasta hoy, se han gastado 10.000 millones de dólares en la obra, y se calcula que gastarán unos 2000 millones más antes que la obra sea concluida en el 2008. De estos 10.000 millones, la Comisión de Lavado de Dinero de la Cámara de Diputados de Argentina calcula que más de 2.000 millones de dólares han sido robados directamente en Yacyreta y que casi 3.000 millones han sido sobrefacturados. Casi 5.000 millones de dólares han sido robados en esta monumental obra binacional, monumento a la corrupción.
Estos tres casos, que muestran la verdad con cifras gigantescas, son datos muy importantes que muestran la realidad de corrupción en el Paraguay. Es más, son piezas de un sistema de corrupción infinitamente más grande. El Crédito Chino no representa ni siquiera un 20% de la deuda externa. Los sobornos son un serio problema interno en el Paraguay, pero que realmente es un complemento de la evasión fiscal, del contrabando, de la falsificación, etc. Comparando lo que se robó en Itaipú con Yacyreta, la diferencia es abismal. No hago esta aclaración para ennegrecer aun más el escenario que debemos confrontar, el futuro que debemos construir con el regalo que nos dejan las generaciones pasadas. Lo hago para que la gente pueda contextualizar y, lo más importante, comprender realmente la situación en nuestro país. Siendo que el paso inicial para solucionar un problema es identificarlo, creo que haciendo esto estamos dando el primer paso importante para cambiar nuestra situación. Actuar de manera diferente haciendo las cosas como corresponde. Ojalá que así sea. |