
Si “la juventud vive de la esperanza, y la vejez del recuerdo”, como dijo George Herberd, ¿por qué razón tantos jóvenes han perdido la esperanza en el Paraguay y han emigrado a otros países? La realidad es que aquí los jóvenes reciben muy poco apoyo en lo que respecta a encontrar oportunidades de trabajo y educación. Estas razones son las más importantes por las cuales miles de jóvenes de nuestro país pierden día a día interés en progresar y ven su futuro desde una perspectiva pesimista y poco auspiciosa.
Cuando hablamos de trabajo en el Paraguay no tendríamos que excusarnos para explicar el desempleo ya que con tantos recursos naturales y potencial que tiene el Paraguay nadie debería estar desocupado, la única razón deficitaria por la cual la gente no accede a un buen empleo sería por el desinterés e inacción del gobierno en resolver este problema.
Pensemos por un instante que con una economía escasamente desarrollada como la nuestra se vuelve sacrificada la vida del estudiante que asiste a niveles primarios, secundarios y universitarios. Muchos jóvenes que van a las universidades trabajan para poder costear sus estudios y gastos personales. En este sentido el trabajo y el estudio se vuelven indispensables para el joven que aspire tener un futuro mejor. Es decir, los jóvenes dependen por completo del trabajo para poder pagar su educación. Pero lo peor de todo es que muchos de ellos se ven obligados a trabajar no solo para vivir sino también para ayudar con los gastos de la casa, motivo por el cual deben optar por una carrera más factible en lo inmediato pero poco rentable a largo plazo.
Recordemos también que en el campo de la educación la cantidad de instituciones educativas resulta insuficiente para la demanda de estudiantes, lo que agravaría aun más la condición educativa de los jóvenes de escasos recursos que desean estudiar y superarse en la vida.
Muchos paraguayos no tienen los recursos para pagar una universidad privada y apenas pueden pagar una de carácter pública, por más que sea gratuita. En una entidad educativa de ese tipo el alumno tiene que pagar materiales, libros, transporte, entre otras cosas, lo que a fin de mes representa una importante suma de dinero.
De las probables causas de la falta de educación de nuestros jóvenes resulta obvio que la más relevante es la que guarda |
relación con la pésima situación económica en la que vivimos. El paraguayo es capaz, emprendedor y sobre todo inteligente. Pero, lamentablemente no siempre vemos esas cualidades que el paraguayo posee y mucho menos cuando miles de nuestros compatriotas optan por salir del país en búsqueda de más oportunidades. Más de 30,000 paraguayos ya han emigrado a España; 500,000 viven en Buenos Aires, y otros 100,000 viven en Nueva York. De todos estos paraguayos, si fueran entrevistados, estimo que prácticamente ninguno de ellos afirmaría que abandonaron el país por gusto o voluntad propia. La razón para la masiva emigración ha sido definitivamente la falta de oportunidades en el Paraguay.
Por ende, el joven paraguayo se ve desesperanzado, y sin futuro. La esperanza se diluye ya que uno aunque tenga talento o mérito no puede sobresalir como quisiera y para peor no existen suficientes oportunidades para los que quieren progresar digna y honestamente. El futuro es algo que necesariamente deberá ir acompañado de la capacitación y actualización individual. Entonces ¿qué sucederá con nuestro país si los jóvenes siguen participando del irremediable éxodo y fuga de cerebros que tan necesarios son hoy y lo serán en el futuro para levantar al Paraguay?
Un 19,5% de la población total del mundo es joven. Para el 2020 se estima que la cifra de jóvenes entre 12 y 22 años llegara al 87%
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Solo 7 de cada 100 contratos en América Latina son para jóvenes. En Paraguay, el 15,3% de los jóvenes urbanos y 6,5% del rural están desempleados.
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Alrededor de 560.000 jóvenes entre 15 y 24 años tiene VIH en América Latina. En Paraguay, los más infectados son jóvenes de entre 12 y 24 años.
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La tasa de homicidios juveniles en América Latina es de 36 de cada 100.000.
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El promedio de hijos de mujeres de 29 años de edad es de 2.2%, mientras que en Europa es de 0.5%
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La economía de Paraguay no ha crecido en los últimos 20 años y en los últimos cinco años es recesiva. De cada 100 jóvenes de entre 15 y 29 años, 33 están subempleados y 4,5% es analfabeto.
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Se necesitan 12 años de escolarización para disminuir el riesgo de pobreza. Solo 5 de cada 10 jóvenes cursan la secundaria en Paraguay.
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